Editorial de Paulo Morales
Presidente de TEActiva
Cada vez son más las personas que ayudan a poner el autismo en la conversación pública. Lo hacen figuras como el jugador de fútbol español Marc Cucurella al hablar del diagnóstico de su hijo; personas como Mauro, que demuestra con su propio stream todo lo que puede lograrse cuando hay diagnóstico, terapias y apoyo familiar; o iniciativas como la de la mendocina Janet Panelo, que desde Miami utiliza la música folklórica argentina para acompañar el desarrollo de chicos con autismo. En esa misma línea, desde agosto también llegará Conectando Miradas: Autismo y Convivencia, nuestro programa en LOVE/ST para seguir generando información, encuentros y conversaciones que ayuden a construir una sociedad más preparada para convivir con la neurodiversidad.
Pero esa mayor visibilidad todavía convive con desafíos muy concretos. Las expresiones estigmatizantes de algunos funcionarios muestran cuánto falta en materia de capacitación y sensibilización, mientras que la demora en la implementación de la Ley de Emergencia en Discapacidad y el incumplimiento de fallos judiciales siguen dejando a miles de personas sin acceso garantizado a prestaciones esenciales. Hablar más sobre el autismo es un paso importante. Transformar esa conversación en derechos, políticas públicas y convivencia cotidiana es el desafío que todavía tenemos por delante.
